Gasquet y la cultura hispanofilipina
Axel Gasquet, quien estudió en la Universidad de Buenos Aires y en la EHESS de París, es también es Doctor en Letras por la Universidad de París X—Nanterre. En relación con el curso que ofreció en la FFyL, explicó que “investigar las condiciones históricas de la producción cultural y literaria hispánicas en Filipinas constituye una propuesta bastante innovadora, dado que no solo en Argentina, sino en América Latina, se desconoce el corpus literario hispanofilipino. La literatura filipina escrita en español es sumamente frondosa, rica, y en los últimos años me he dedicado a hacer investigaciones avanzadas sobre el tema, con múltiples viajes a Filipinas y publicaciones en español, inglés, y algunas en francés. La propuesta es hacer una aproximación a los estudios culturales literarios, de la tradición hispanofilipina; una tradición que ha quedado trunca porque, prácticamente, desde 1960 casi no se escribe más literatura en español en ese país. Se dice que el castellano allí es, hoy por hoy, una lengua muerta”.
Asimismo, subrayó que “trabajar sobre la cultura hispanofilipina es hacer arqueología cultural y arqueología literaria. Nos encontramos con la paradoja de que, siendo un corpus contemporáneo hasta hace 60, 70 años atrás, ya prácticamente ha desaparecido. Y queda bastante por hacer, porque hay muchos documentos, novelas, poesía, teatro, escritos en español por filipinos”.
Sus vínculos con la Facultad de Filosofía y Letras
Respecto de su relación con la Facultad de Filosofía y Letras local, el académico expresó que “tengo una afinidad muy grande con ella y con gran parte de su cuerpo docente. La primera vez que vine fue en el año 2005. Fue una visita oficial con el rector de la Universidad de Francia”.
“Yo conocía la obra escrita, tanto de la profesora Lila Bujaldón de Esteves como de Gustavo Zonana, actual decano de esta facultad. Por motivos muy diversos. Lila, porque es una de las precursoras, en Argentina, de estudios sobre escritores y viajeros argentinos en Japón. Tenía conocimiento de gran parte de sus trabajos y para mí era una ocasión imperdible el venir aquí a Mendoza y trabar contacto con ella, conocerla. Por otra parte, Gustavo Zonana es uno de los poquísimos argentinos especialistas en poesía de su país. Había investigado la obra de Juan Rodolfo Wilcock y publicado, aquí en Mendoza, un libro sobre la obra lírica del escritor”.
“Por un lado por Wilcock, y por el otro por el tema del orientalismo, quise inicialmente conocer a ambos. Esa primera visita protocolar, y puramente institucional, me permitió contactarlos. Después, regresé en el 2007 ya con la invitación del programa Franco Cuyano, con auspicio de la Embajada de Francia, para venir a Mendoza, donde brindé un seminario de 3 o 4 días sobre el orientalismo argentino. Desde entonces, el vínculo se ha acrecentado. He venido regularmente hasta hace 6 años, la última vez fue en el 2019, antes de la pandemia”, precisó.
Y agregó que “tras los dos años de pandemia se interrumpieron las visitas regulares cada dos años, y esta era la ocasión inmejorable de volver a visitarlos con una propuesta académica. De más está decir que nunca se interrumpieron los vínculos personales con Gustavo, con Lila, y tuve la oportunidad de contactar a colegas del Centro de Literatura Comparada. Conocí a otros profesionales, como Diego Niemetz, que, en aquellos años, era doctorando y hoy es el actual Secretario de Investigación. De modo que aún mantengo esos vínculos afectivos, entrañables en Mendoza. En la FFyL me siento como en casa. Siempre me reciben con los brazos abiertos, y me hacen sentir el afecto que tienen por mí. Es recíproco. Los colegas y amigos que tengo aquí también lo saben. He compartido, con varios de ellos, encuentros en Francia y Estados Unidos”.
Finalmente, y con respecto a sus proyectos colaborativos futuros con la FFyL, Gasquet indicó que “me gustaría tratar de impulsar algunos proyectos, quizás, editoriales de manera conjunta, o bien de investigación. Vamos a ver si podemos encauzar y concretar alguno de ellos”.