Conformaron la Mesa Académica la Vicerrectora de la Universidad Nacional de Cuyo, Dra. Ana María Sisti, el Decano reelecto de la Facultad de Filosofía y Letras, Dr. Víctor Gustavo Zonana y la Vicedecana reelecta de la Facultad de Filosofía y Letras, Prof. Mgtr. Viviana Carmen Ceverino.
Luego de las formalidades protocolares se procedió a la lectura a la Resolución n.°462/2026 del Consejo Superior de la UNCUYO, que pone en funciones a las autoridades reelectas de la Facultad de Filosofía y Letras por el período 2026-2030.
Viviana Ceverino: Gratitud, memoria e ideario de la Reforma
Fiel a la promesa explícita de concisión, la alocución de la vicedecana de la FFyL se articuló en torno a dos intenciones centrales: la expresión de gratitud hacia los estamentos convocados y la renovación formal de una responsabilidad institucional. El inicio del mensaje reivindicó su origen personal como primera generación de estudiantes universitarios y orgullosa egresada de la Facultad de Filosofía y Letras, recordando aquel ingreso en marzo de 1982 del cual nunca se desvinculó.
En el plano personal y afectivo, su voz extendió el agradecimiento íntimo a la familia, reconociendo a sus hijos Estefanía y Facundo, así como a las amistades cercanas, por el sostén incondicional y la comprensión frente a las exigencias que imponen la gestión diaria y las contiendas electorales.
El trabajo compartido y el diálogo de los claustros
El reconocimiento institucional destacó la labor realizada junto al decano, Gustavo Zonana, valorando el aprendizaje acumulado en cuatro años de trabajo compartido y resaltando en su figura atributos de "templanza y equilibrio". Asimismo, agradeció al Consejo Directivo por respaldar transformaciones orientadas a consolidar una facultad "más fuerte, más transparente y más sólida en cada una de sus funciones sustantivas", y al equipo de gestión por la generación constante de ideas.
La gratitud abarcó a la comunidad académica en su conjunto, por renovar un voto de confianza que comenzó cuatro años atrás, reconociendo el aporte diario del personal docente, la labor indispensable del sector no docente, sin quienes "nada podríamos hacer en esta facultad", y el rol de egresados y estudiantes, reafirmando una vocación indeleble: "vaya a saber los cargos que uno va ocupando a lo largo de la vida, pero yo siempre voy a ser secretaria estudiantil".
Renovación del compromiso y el valor de la gratuidad
La segunda parte de la alocución de Ceverino asumió con convicción inquebrantable la defensa de la universidad pública, recuperando los principios históricos de la Reforma Universitaria de 1918 que consagraron la autonomía, el autogobierno y el derecho universal a la educación. También subrayó la búsqueda de la excelencia académica en la Universidad Nacional de Cuyo, la cual se vincula directamente con el ingreso docente por concurso abierto, el análisis de los planes de estudio y la inserción laboral. Afirmó que, desde esta perspectiva, se formula un principio ético fundamental sobre el financiamiento de la educación superior, recordando que la gratuidad es sostenida por la sociedad: "alguien paga esta universidad y muchos de los que pagan con sus impuestos nunca pisan la universidad, por eso es que mi compromiso es doble en devolver a la sociedad el esfuerzo que hacen por mantener a la educación pública".
Vinculación territorial y pensamiento crítico
La vicedecana expresó también que el proyecto de gestión enfatiza la necesidad de consolidar la investigación con aplicación concreta y profundizar la vinculación con los sectores público y privado. Esta proyección hacia el territorio busca diversificar las posibilidades profesionales de las carreras más allá de la docencia y la investigación, garantizando que la facultad persista como un espacio donde "se desarrolle y se ejerza el pensamiento crítico y la construcción colectiva". Y sostuvo que bajo la premisa de que la educación superior constituye el garante de una sociedad más justa y equitativa, la institución se proyecta como un modelo transformador abierto a las demandas de su entorno social.
Las tres premisas para la gestión universitaria
Para finalizar, sus palabras recuperaron la noción conceptual de las tres “R” para orientar la labor institucional. La primera implica reclamar permanentemente por el cumplimiento del derecho a la educación superior, contextualizado en la exigencia actual por el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario. La segunda propone reformar, manteniendo la atención ante los cambios pedagógicos y científicos que demanda el mundo contemporáneo. La tercera exige resguardar el bienestar universitario de todos los claustros.
El discurso concluyó reafirmando la pertenencia identitaria a la casa de estudio, bajo la premisa de que "ser de la Facultad de Filosofía y Letras es para siempre", cerrando con un firme mandato: "educación pública siempre y para siempre".
Gustavo Zonana y las humanidades como punto de partida en la coyuntura
El decano que renovó su mandato expresó que su discurso no era tal, sino como "la primera y única hoja de un recorrido que iniciamos a partir del juramento". Su propósito era responder a la justicia del ceremonial, al afecto de la comunidad convocada y a la necesidad imperiosa de brevedad en el acto público. En lugar de abundar en definiciones doctrinarias, la alocución expresó la plena adhesión a los principios expuestos por la Rectora Profesora Especialista Adriana García y la Vicerrectora Dra. Ana Lourdes Sisti, situando el inicio de la gestión en un contexto inédito y complejo. Ante esta realidad dramática, se postuló la urgencia de esforzarse en la "consolidación de una comunidad autónoma, que reafirme su potencial transformador de la sociedad en la que se inserta y de la que se nutre".
La misión de las humanidades ante el presente
El decano destacó la importancia de fortalecer la identidad institucional, la cual se sostiene en dos ejes entrelazados de forma íntima: la diversidad y la trayectoria histórica de la unidad académica. Esta memoria compartida señala modos de apropiación del pasado no como una "garantía para justificar el presente sino más bien como una plataforma para hacer frente a él y también para planificar un futuro". Y sostuvo que dicho sentido se vuelve urgente frente a la volatilidad y la fragilidad de un mercado laboral globalizado, atravesado por la concentración del poder y el impacto de las tecnologías. En este escenario, la tarea fundamental de una facultad de humanidades consiste en defender el conocimiento legítimo, la experiencia genuina de la construcción colectiva y la vida social fuera de la "ilusión solipsista de las pantallas", sosteniendo con firmeza la "estructura frente a coyuntura, profundidad frente a superficialidad, razonamiento paciente frente a urgencia comunicativa".
Gratitud y sostén en el ámbito personal
Más allá de sus definiciones conceptuales, la alocución de Zonana se definió principalmente como una expresión colectiva de agradecimientos. En el plano personal y afectivo, reconoció el esfuerzo de la familia al "soportar las ausencias y el enfrascamiento que supone la gestión". El relato evoca el origen del vínculo con su esposa, a quien conoció traduciendo las Historias verdaderas de Luciano de Samosata, antes de embarcarse en el viaje de la enseñanza, descubriendo que "a veces la vida depara escenarios muchos más insólitos e impensables que la ciencia ficción". Asimismo, agradeció la comprensión de sus hijos frente a las ausencias y al malhumor contenido, y rindió homenaje a dos referentes del ideal vital y profesional: Jovita y Aída Kemelmajer.
El compromiso colectivo de la comunidad universitaria
En la esfera institucional, la gratitud se extendió hacia su compañera de fórmula, con quien ha atravesado momentos dificilísimos "conservando el buen humor y la esperanza contra toda esperanza", así como al equipo de gestión, al Consejo Directivo y a las direcciones departamentales por su continua labor de mediación. De forma especial, resaltó la labor del personal docente y no docente, que exhibe una admirable capacidad de resiliencia en un "escenario distópico de pandemias, cambios de lineamientos curriculares y deterioro salarial", demostrando un amor patente por la institución. El reconocimiento abarcó también al estamento estudiantil, por su participación activa en el Centro de Estudiantes y en los órganos de cogobierno.
La inserción de la facultad en el tejido social
El tramo final del mensaje enfatizó el vínculo estratégico construido con organismos e instituciones del medio. Agradeció la colaboración de universidades nacionales e internacionales, unidades académicas de la UNCuyo, áreas de gobierno como la Dirección General de Escuelas, el Ministerio Público Fiscal, la Subsecretaría de Cultura y Emetur, así como municipios, cuerpos consulares y organizaciones sociales. Asimismo, afirmó que el diálogo fluido y continuo con todos estos actores, permite a la universidad pública crecer, resignificar de manera constante sus formaciones y prácticas cotidianas, y situarse decididamente "más del lado de la sociedad".
Adriana García: El sello humanista y la unidad universitaria
La alocución de la nueva Rectora de la UNCUYO inició delimitando el protagonismo del encuentro, señalando que "este no es un acto con Ana Sisti", sino la celebración propia de la Facultad de Filosofía y Letras y de sus autoridades electas, Gustavo y Viviana. Tras haber presentado las líneas generales de gestión en la instancia del 15 de agosto, concibió su intervención como un acto de acompañamiento y ratificación de la voluntad institucional. Señaló que el horizonte de la nueva conducción superior de la universidad se define desde la reciprocidad y el trabajo colaborativo entre las distintas unidades académicas, bajo la premisa de que "nos vamos a acompañar entre todos y todas".
La identidad humanista y la universidad diversa
El mensaje destacó el papel histórico de la unidad académica, recordando que forma parte del origen mismo de la Universidad Nacional de Cuyo y que aporta un elemento constitutivo fundamental. Es precisamente "ese sello humanista y social" el que se busca imprimir a la gestión universitaria global. Asimismo, reivindicó la noción de la universidad como un espacio plural en el que "caben todas las miradas, todas las perspectivas, todas las líneas, hasta aquellas que se ligan con la trascendencia y las que no se ligan con la trascendencia", enfatizando que la verdadera riqueza institucional radica en el valor de las personas y en el acompañamiento a las trayectorias estudiantiles.
El retorno a la gestión y la memoria institucional
La oradora repasó su propio trayecto personal y profesional, observando cómo "la vida nos da sorpresas" ante decisiones que alteran los planes trazados. Tras su jubilación en el año 2024, las circunstancias institucionales abrieron el camino para "una vuelta más, un recorrido más", asumiendo la responsabilidad del gobierno universitario con honor y desde el afecto por la casa de estudios originaria. En este marco, puso de relieve la necesidad de transmitir la historia universitaria al estamento estudiantil, sosteniendo que "si no la conocen no van a poder defenderla un día como hoy, porque no van a entender por qué estamos reclamando".
Compromiso, hermandad y proyección colectiva
El tramo final de su discurso, la rectora reafirmó el deseo de éxito para Gustavo y Viviana, a quienes define como "dos amigos de la vida, de la vida universitaria y de la vida personal", destacando su acompañamiento en momentos complejos. Auguró cuatro años fructíferos de labor compartida, asegurando el respaldo constante de la conducción superior, el Consejo Superior y la futura Asamblea Universitaria.
La alocución concluyó articulando la labor de la facultad con el conjunto del sistema universitario, sus escuelas, colegios e instituciones hermanas, desde un compromiso colectivo y un afecto entrañable por la comunidad académica.
El nuevo gabinete del Gobierno de la Facultad de Filosofía y Letras
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Titulares de las Secretarías, Subsecretarías y Áreas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCUYO
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