El cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza era un sector destinado a personas no identificadas (NN) proveniente de la morgue del Cuerpo Médico Forense y Criminalístico, y de los hospitales públicos de la provincia. Pero también fue el destino de varias personas asesinadas por razones políticas en la provincia durante la última dictadura cívico-militar. Con la vuelta de la democracia, los familiares de Ana María Moral, María del Carmen Laudani de José, Alberto José, Raquel Herrera de Bernal y Juan Bernal, pudieron recuperar sus cuerpos mediante tramites particulares.
A partir de estos casos, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) Regional Mendoza y familiares de desaparecidos, entre ellas Mariú Carrera e Isabel Güinchul de Pérez, continuaron la investigación. Tras la presentación de la evidencia en el Juzgado Federal Nº1, se le dio lugar a la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para realizar las excavaciones.




