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La virtualidad en la FFYL: nuevas oportunidades en un contexto de pandemia mundial

La pandemia de COVID 19 produjo cambios profundos en nuestras sociedades, tanto en nuestras vidas personales como en los entornos laborales. La educación no se quedó atrás y con el objetivo de conocer cómo la facultad le hizo frente a los distintos desafíos que fueron surgiendo en este último tiempo, se entrevistó a la profesora Magister Marcela Adriana Tagua, Secretaría de Virtualidad.

17 de diciembre de 2021, 09:24.

La virtualidad en la FFYL: nuevas oportunidades en un contexto de pandemia mundial

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Comenzó la Fase I de la Pandemia en marzo del año 2020, trastocando el estilo de vida que se tenía hasta ese momento. La primera decisión que se tomó desde la Secretaría de Virtualidad fue que se diera la Unidad I de forma virtual. “La pandemia no nos encontró desprevenidos” afirma Marcela Tagua, “desde la facultad se venía trabajando desde el 2015 con el complemento de virtualidad”. En ese momento, la normativa a nivel nacional y de la universidad establecía hasta un 25% de virtualidad en los planes de estudio y en cada una de las materias. Algunas cátedras no tenían aula virtual, pero rápidamente se solucionó esto a partir de la creación de aulas virtuales y capacitaciones a docentes sobre cómo utilizar Zoom, Google Drive o Google Meet. Esto dependía de las necesidades de la cátedra así como también de los recursos que disponían docentes y estudiantes, para que el contacto entre ellos se mantuviera.

Brechas Digitales

“Tratamos de evitar la exigencia del sincrónico” explica Marcela Tagua, “porque existen brechas digitales de acceso y de uso”.

¿A qué se refiere con esto? Si bien la cantidad de dispositivos móviles en los hogares a veces supera la cantidad de personas que viven en él, no significa que se disponga de conectividad todo el tiempo que es requerido, o de los dispositivos necesarios para visualizar los materiales educativos. Ni tampoco que se tenga el conocimiento de las plataformas utilizadas para las clases y tareas. Por eso desde Virtualidad, se generaron un conjunto de instructivos que se subieron a Youtube “Y no sólo lo veían docentes y estudiantes de nuestra facultad, sino también de otros lugares”.

Cuando se extendió la duración de la cuarentena obligatoria, el área de Virtualidad estableció contacto con la Secretaría  Académica para ver de qué manera los exámenes podían instrumentarse de forma virtual. Según Marcela: “Fue todo un desafío porque se trata de una facultad que tiene 22 carreras”. Por eso, se buscó flexibilizar algunos aspectos, “pero aún así no nos encontró tan desprevenidos”. Las estrategias que se llevaron a cabo durante este período fueron:

  • Una comunicación muy fluida: con profesores, a través de los directores de los distintos departamentos que hay en la facultad.
  •  Búsqueda de la flexibilización: a partir de capacitar a los docentes en la elaboración de material, éste se compartía en las aulas virtuales y estaban disponibles 24/7, por lo que podían ser consultados por los estudiantes cuando tuvieran tiempo.
  •  La evaluación continua: si bien no se aplicó en todas las cátedras, se priorizó mucho y llevó a un seguimiento que valoró mucho más la trayectoria durante el transcurso del cuatrimestre. “Las evaluaciones tomaron otro rol, no era simplemente aprobar el parcial y punto sino que cobró más fuerza el valorar toda la actividad, participación y actividades prácticas”.

Además, surgió el rol del docente como “curador”: realizaba una búsqueda de materiales o recursos que estaban disponibles en la web y no necesariamente tuvo que generarlo puesto que “hay materiales que ya eran significativos ya que estaban elaborados por docentes de otras universidades”.

Estas estrategias llevaron a que, según Marcela: “Si bien el edificio de aulas físicas se cerró, la universidad y la facultad nunca quedó cerrada” e incluso “en el 2020 hubieron más egresados que históricamente en muchos años”.

También cabe resaltar la importancia que tuvieron los puntos de acceso libre de Wifi para que estudiantes o profesores pudieran conectarse, o que desde las empresas de internet no se cobrara el ingreso a los dominios .edu. “Sin embargo, hay situaciones personales o áreas geográficas complicadas, pero ante ello la facultad se fue acomodando y tratando de dar respuesta”. De esta manera, se otorgaron becas de acceso, se realizaron préstamos de equipamiento y, cuando la cuarentena se fue flexibilizando, estuvo la posibilidad de que los estudiantes accedieran a las computadoras de la facultad para realizar sus trabajos, o pudieran trasladarse a los puntos de Wifi Libres.

Capacitaciones

Respecto de las capacitaciones que se llevaron a cabo, para docentes hubo una serie de webinars con una duración de 30 a 40 minutos donde se daban a conocer determinados recursos e incluso se habló del “burnout o el estrés laboral”. Estos webinars tuvieron una cantidad aproximada de 150 asistentes y luego se colgaron en Youtube, por lo que están disponibles para consulta en cualquier momento. “Es importante capacitar a los docentes y seguir capacitándolos, por eso nuestra misión para el año que viene es ir fortaleciendo el funcionamiento el perfeccionamiento docente porque eso en definitiva les da más herramientas para llegar al estudiante.”

Oportunidades a futuro

En relación al futuro de la educación universitaria en materia de virtualidad, la pandemia agilizó un proceso que se estaba desarrollando que es el de incorporar los entornos virtuales a la enseñanza. Los conocimientos que se adquirieron, tanto de parte de profesores como de estudiantes, permitirán nuevas formas de aprendizaje y enseñanza, pudiendo identificar qué estrategias son más convenientes para cada carrera. “Los profesores, al aprender a utilizar la tecnología y las posibilidades que ofrece, comenzaron a ver a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) como aliadas de la información”.

Finalmente, nos explica que “La tecnología te brinda puentes desde el punto de vista de la democratización o traslado geográfico” puesto que estudiantes que padecieron enfermedades durante la pandemia, o que se encuentran en otros departamentos más alejados del edificio físico de la facultad, tuvieron más posibilidades de cursar y sacar materias.

“Ante una situación que nos dejó encerrados, tratamos de tomar lo positivo y en este sentido yo creo que se ha crecido y se va a seguir creciendo. Como se dice actualmente, las TICs en la educación llegaron para quedarse”.