Saltar a contenido principal Saltar a navegación principal

“La meta es formar ciudadanos profesionales comprometidos en un mundo en constante cambio”

Afirma María Ana Verstraete, Magíster en Docencia y Gestión Universitaria y Profesora de Grado Universitario en Historia. En esta entrevista, la actual Secretaria Académica de la FFyL de la UNCUYO, por segundo mandato consecutivo, plantea los alcances de su gestión y la actualidad, y las proyecciones del área.

25 de noviembre de 2022, 23:40.

"La meta es formar ciudadanos profesionales comprometidos en un mundo en constante cambio"

Ampliar imagen


Haciendo una síntesis de su trayectoria docente, la Secretaria Académica comenta: “desde que comencé como profesora universitaria, cumplí con cada uno de los pasos de la trayectoria docente: me inicié como Adscripta. Luego rendí concurso para ser Jefa de Trabajos Prácticos, y después para ser Adjunta. Finalmente, logré la titularidad, también por concurso, en las cátedras de Didáctica de la Historia y en la Práctica Profesional. Años después asumí, por elección de mis pares, la Dirección del Departamento de Historia”.

“Por mi especialidad en los procesos didáctico-pedagógicos con relación disciplinar es que fui convocada como Coordinadora para el “Ciclo de Profesorado para Profesionales Universitarios” en las sedes de Mendoza y San Rafael. Esta es una carrera que en la Facultad se dicta los días viernes y sábados y está destinada a abogados, médicos, ingenieros, agrimensores, licenciados y profesionales con título universitario que deseen obtener el título de profesor en su especialidad. Estuve en la coordinación aproximadamente 8 años. Luego, en el período 2014-2018, el entonces Decano, el Dr. Adolfo Omar Cueto, me designó Subsecretaria de Territorialización. Esto implicó hacerme cargo de las propuestas que la facultad desarrollaba en territorio en todas sus sedes. Ejemplo de ello es el “Ciclo de Literatura Infantil y Juvenil que se dictó en Rivadavia, San Martín, San Rafael entre otras sedes. En el momento en que cumplía funciones como Subsecretaria de Territorialización y como Directora de Departamento, se produjeron nuevas elecciones en la FFyL. En ellas, el Dr. Adolfo Cueto fue nuevamente elegido como Decano y me convocó para la Secretaría Académica por el período 2018-2022. Fueron cuatro años con múltiples desafíos ya que hubo que implementar 19 planes de estudios renovados y afrontar los retos que nos impuso la pandemia. En agosto de este año, el Dr. Gustavo Zonana y la Mgter Viviana Ceverino fueron elegidos Decano y Vicedecana respectivamente para conducir la Facultad por el período 2022-2026 y me ofrecieron continuar con la Secretaría”.

 

Doble vertiente de aprendizajes

La funcionaria habló de las enseñanzas familiares en el camino universitario: “Como es de público conocimiento mi papá fue decano en esta Facultad 16 años (NdR: el Dr. Miguel Verstraete). Su impronta fue fuerte y su legado grande. Por eso fue muy difícil para mí marcar camino propio y generar una identidad diferente. De él creo que heredé la capacidad de ser pragmática, expeditiva y organizada, condiciones fundamentales para administrar 23 carreras de grado, más de 500 profesores y 10 mil alumnos”. Pero no solo mi papá influyó en mis condiciones académicas y gestoras. Mi madre, María Eugenia Morey, trabajó siempre en el Rectorado como asesora técnica en Secretaría Académica de la UNCUYO. Es por todo ello que en mi casa se hablaba de la Universidad todos los días”.

“Cuando llegué a la Secretaría Académica sentí que me enfrentaba a un desafío enorme. Esta es una Unidad Académica compleja por la cantidad de carreras y la diversidad de perfiles académicos que tiene. Había que implementar los planes renovados, tomar decisiones delicadas, emprender reformas para mantener la presencia de la Facultad en un mundo complejo y globalizado. Debo admitir que todo esto lo pude realizar porque sin darme cuenta, en mi inconsciente, se habían ido depositando todas aquellas enseñanzas y experiencias maternas. Esto creo que ha sido clave en la gestión de la Secretaría”, expresa Verstraete.

 

Desafíos y adaptaciones

“Asumí en la Secretaría la meta de poner en marcha los planes de estudio renovados. Estos estaban en su primer año de implementación y eran absolutamente novedosos, con horas de libre configuración, trayectos optativos, práctica de actividad física saludable, prácticas socioeducativas entre otros tantos cambios. Son planes que tienen a las competencias como eje central de la propuesta, lo que implica un cambio sustancial en las estrategias didáctico-pedagógicas y la formación de los futuros profesionales. Nuestros estudiantes deben saber desempeñarse con experticia profesional en diversos contextos y situaciones en constante cambio. Veníamos del paradigma en que el conocimiento disciplinar era lo más importante, sin embargo, el presente nos enfrenta a un cambio de lógica que implica capacitación y perfeccionamiento contunuo. Hoy, la virtualidad nos parece normal; pero en el 2018, instalar aulas virtuales era una innovación y un enorme desafío, ya que no queríamos que estas se limitaran a ser un repositorio de contenidos, sino que se constituyeran en verdaderas herramientas de los procesos educativos.”

“Hubo que elaborar normativas para cada una de las novedades que estos planes traían consigo. Mientras esto se ponía en marcha, sobrevino la pandemia, con lo cual todo lo que se había comenzado a trabajar para la presencialidad, tuvo que ser readaptado a procesos virtuales. En este sentido, las prácticas socioeducativas, las prácticas profesionales docentes y las actividades físicas saludables se constituyeron en desafíos enormes”.

“Pasaron 4 años y hemos logrado implementar todos los años de los planes de estudio renovados, se elaboró de manera colaborativa toda la normativa que refiere a normas académicas de grado, se hicieron reconocimientos académicos entre planes desde el año ´95 a la actualidad, concursaron 196 docentes que pudieron efectivizar sus cargos. La tarea ha sido inmensa, pero los resultados bien han valido tanto esfuerzo”. puntualiza.

 

Planes y créditos

Consultada sobre qué aspectos se configuran como objetivos de cara al futuro de la gestión, subraya que “queda pendiente la tarea de consolidar lo realizado. La normativa se elaboró consensuando con los distintos actores del Personal de Apoyo Académico y con Directores/as de los distintos Departamentos. No obstante, tiene una cláusula que establece que la misma debe ser revisada una vez implementado y aplicada, con lo cual nos resta evaluar lo hecho a la luz de la realidad, rediseñar lo que es perfectible y fortalecer lo que está bien encaminado.”

“De cara al futuro, la idea es trabajar fuertemente en los créditos académicos. Esta Universidad fue una de las primeras del país de incorporar los créditos en una normativa de Consejo Superior. Actualmente, el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional), está trabajando para definir este tema a nivel nacional, lo que se constituiría en una gran fortaleza para las universidades, porque agilizaría los procesos de nacionalización e internacionalización del curriculum. El desafío de los próximos 4 años será poder ponerlos en funcionamiento, atentos a las decisiones a nivel país”.  

 

Los concursos CEREP.Cov como política institucional

“Durante la pandemia se organizaron e implementaron los concursos CEREP. Cov (Concursos Especiales por Razones Extraordinarias originadas por la Pandemia de COVID-19 para Docentes Interinos"). En virtud de esta iniciativa, todos aquellos/as profesores/as que habiendo estado durante 2 años de manera interina en un cargo, podían presentarse para concursar bajo condiciones especiales, por ejemplo, que todo el proceso fuera virtual. Esto hizo que se acortaran los plazos y se viabilizaran los concursos de manera ágil. No obstante, esto no significó resignar calidad educativa ni nivel académico de excelencia, porque se cumplió con todas las exigencias requeridas para los concursos docentes, como la presentación de curriculum vitae con probanzas, la presentación de un plan de labor, una clase pública y un coloquio. Se realizaron 196 concursos, con los cuales se elevó la planta de docentes efectivos un 70% aproximadamente”.

Luego, destaca que “nuestra Facultad fue la que más profesores tuvo para rendir estos concursos. Durante un año se trabajó codo a codo con el Personal de Apoyo, profesores y docentes. El balance ha sido muy positivo, porque los docentes pudieron demostrar el profesionalismo y la calidad educativa que poseen y porque accedieron a una estabilidad laboral. Creo que toda la institución creció con este proceso”.

 “Esta Secretaría proyecta continuar con los concursos, porque contribuyen a mantener el nivel académico y consolidan el derecho a la estabilidad”, enfatiza la docente.

 

La UNCUYO y el diálogo de saberes

La Secretaria explica, refiriéndose al rol de la Universidad en la formación de estudiantes, que “las Ordenanzas 7/16 CS.- y 75/16 CS.-, marcan las pautas generales para los planes que se renueven en base a competencias, créditos académicos, virtualidad en forma transversalizada, y formación de profesionales socialmente responsables. Por ello, se han incorporado, a los perfiles profesionales, las competencias que refieren a la ciudadanía y el compromiso social. En este sentido, las prácticas socioeducativas tienen entre sus objetivos centrales el diálogo de saberes entre la universidad y el medio, en una construcción conjunta en la que ambas partes se enriquecen desde lógicas diferentes, pero complementarias. Algo importante de destacar es que en nuestra Unidad Académica estas prácticas están curricularizadas”.

“La educación universitaria no es gratuita. La sociedad en su conjunto paga la educación de esos estudiantes que deben egresar siendo ciudadanos comprometidos con su entorno. Por ello es importante el diálogo de saberes entre el estudiante en formación y el medio social, especialmente sus sectores más vulnerados, porque a través de estas experiencias residen potencialidades de aprendizaje inmensamente ricas”, concluye María Ana Verstraete.