Diego Niemetz: Investigador, Futuro y Acción
El Secretario de Investigación de la FFyL inauguró la Mesa Académica recordándole al público presente que la Semana de la Investigación es una experiencia única en la Universidad Nacional de Cuyo, siendo además un modelo que otras universidades del país están adoptando. Lo excepcional de estas jornadas consiste en permitir que la Facultad funcione algunos días solamente alrededor de la función sustantiva de la investigación para darle la oportunidad a investigadores, docentes, estudiantes de grado y posgrado y egresados de mostrar, discutir y analizar sus proyectos de investigación.
Es una apuesta por fuera de los caminos tradicionales para exhibir los desarrollos, la generación de conocimiento, el pensamiento crítico, es decir, socializar el enorme trabajo científico que se hace en soledad y sin demasiadas oportunidades de recibir el reconocimiento que merecen.
Tres variables fundamentales repasó el Dr. Niemetz para tener en cuenta de esta experiencia:
La figura del investigador: ¿Qué es un investigador? ¿Cómo se forma? ¿Cuánto tiempo lleva formarlo? ¿Cuáles son sus perspectivas? El investigador, en este sentido, no solo piensa sobre el pasado desde el archivo, sino que piensa sobre el futuro para construir lo que será un nuevo archivo. Es decir, para proyectarlo. Investigar es pensar también en eso, en el mundo por venir. También la literatura explora los efectos de no poder administrar ese saber.
Los investigadores y el futuro. Trayendo a la mesa citas su campo de estudio, que es la literatura, Niemetz advirtió: "No estamos tan lejos de eslóganes del tipo ‘la guerra es la paz’, ‘la ignorancia es la fuerza’, ‘la esclavitud es la libertad’. El ‘doblepensar’ orwelliano parece ser una marca de nuestra época. No estamos tan lejos de perder la capacidad metafórica y, por momentos, da la sensación de que seremos sofocados por lo literal". Citó a Terry Eagleton en su reflexión sobre cómo somos capaces de reconocer un texto o frase literarioa de otra que no por el contexto, la textura, el ritmo y disonancia de las palabras, pero que esa capacidad abstractiva va camino a perderse "por un sarcasmo que podríamos describir como escuálido o incluso infradotado, que se autopercibe hijo de la inteligencia y que en realidad es el producto inefable del pensamiento por memes". Y no es que el uso de memes esté mal, pero se está convirtiendo en la única manera de expresarnos y "no podemos permitir que sea la única manifestación de nuestro ingenio". Para ilustrarlo además cita la novela 1984 de Orwell donde el ‘doblepensar’ es la extinción de la complejidad, la incapacidad para entender la violencia que se le ha hecho a la lengua para que diga cualquier otra cosa. Esa complejidad ausente es, en verdad, distintiva de la universidad y del conocimiento que se produce en su seno, en facultades como la nuestra, donde coexisten y conviven formas de pensar diferentes, que contra todo pronóstico se retroalimentan constantemente”.
La investigación con una forma de acción sobre el mundo. Niemetz: "Aquí en la universidad, en esta facultad, no hay y no habrá silencio. No vamos a ser meramente testigos, testimoniantes o pacientes de la destrucción. No lo estamos siendo y tampoco lo seremos, aunque desde otros lugares, vaya si quisiera que lo fuéramos. Entonces, sobre estos tres ejes que elegí de manera arbitraria, el investigador, el futuro y la acción, es donde se propone, por cuarto año consecutivo, la Semana de la Investigación”.
Para finalizar, Niemetz calificó al evento como una experiencia “en la que nos hablamos y en la que podemos contar lo que hemos hecho, lo que hacemos y lo que queremos hacer, a pesar de todo. Es, a diferencia de la novela monológica de Mujica Láinez, un diálogo. No son dos días de clases perdidas. Son dos días de reconocimiento, de aprendizaje, en los que planeamos cierto grado de epifanía, entre otras cosas, sobre uno de los problemas más serios que tiene la investigación a nivel mundial, que es la opacidad de sus estructuras, la falta de relaciones entre la investigación misma y sus beneficiarios, que muchas veces son sus futuros gestores. ¿Qué van a cuestionar si no pueden verlo y no se los estamos mostrando? A diferencia de la casa de Mujica Láinez, que habla, pero que en realidad espera el silencio final mientras le arrancan los mármoles, nosotros hemos decidido que nuestra palabra sea una forma de construcción colectiva. Investigar, en esta facultad, no es un lujo estético, un ocio o un refugio nostálgico. Es la decisión política de no ser el significante vacío del que habla Eagleton en la cita. Es nuestra respuesta a la huelga del sentido que nos rodea.
Que el diálogo que iniciamos hoy, sea el ruido necesario que interrumpa el desguace que nos quieren imponer forzosamente, por una parte, de una revelación de lo que la investigación es y, por otra, de lo que tiene para ofrecer. Porque mientras investigamos, mientras en definitiva narramos lo que somos y lo que hacemos para la sociedad que nos sostiene, la casa, nuestra casa, permanece en pie con las puertas abiertas.