Cincuenta años de compromiso ininterrumpido con la casa de estudios
Palabras de gratitud y pertenencia institucional
Al tomar la palabra, la flamante Profesora Emérita, Dra. Marta Elena Castellino, eligió evocar una anécdota literaria del padre Leonardo Castellani sobre el acto de ser retratado para reflexionar sobre el desafío de estar a la altura de las palabras de reconocimiento vertidas durante la ceremonia.
Con profunda emoción, Castellino rememoró el cincuentenario de su ingreso a la Facultad de Filosofía y Letras, ocurrido en marzo de 1973, marcando el inicio de un recorrido vital del cual —según expresó con alegría— nunca llegó a irse.
"Tuve la dicha de no irme nunca. Fueron 50 años interrumpidos, ahora seguiremos contando otros, pero eso fue un sentimiento muy fuerte... Yo no sé si le he dado algo a la universidad, pero sí la universidad me ha dado mucho."
Asimismo, dedicó un especial reconocimiento a sus maestros fundacionales, visibilizando el legado de figuras clave en su formación como la Dra. Gloria Videla de Rivero, y extendió su gratitud al entramado afectivo de colegas, estudiantes y familiares que colmaron el salón.
"En ella reconozco a todas las profesoras que he tenido, que han dejado su marca, que me han enseñado el amor por la literatura, el amor por la docencia... terminando agradeciéndoles a todos, familiares en primer lugar, colegas, exalumnos, alumnos actuales, los amigos de siempre y también los nuevos amigos."
La ceremonia concluyó en un clima de calurosa camaradería, invitando a los presentes a compartir un brindis institucional en el Salón de Usos Múltiples de la facultad para celebrar la vigencia de un magisterio que continúa proyectándose hacia el futuro.