Fundamentos para la creación del CEFiCLA y objetivos

 

 

Conferencia

 

“Ausencia presente.

O sobre Fichte y Hölderlin”

 

Dr. Max Maureira Pacheco

(Berlín / Santiago de Chile)

 

17 de octubre de 2018, a las 17.

Aula 416, 4° piso

 

Max Maureira Pacheco

“Doctor europaeus” en Derecho y en Filosofía (Universidad de Valencia, España - Universidad de Braunschweig, Alemania) en 2005, con una tesis publicada como Ethnos-ethos-Estado. Moradas del quehacer. Postdoctorado en filosofía (Universidad de Heidelberg, Alemania), 2008. Docente en las universidades de Valencia, España (2001-2005); de Hagen, Alemania (2012-2017) y Diego Portales, Chile (desde 2008), además de profesor invitado en la Universidad de Valparaíso, Chile (2018). Colaborador del Centro de filosofía clásica alemana, Mendoza, Argentina (desde 2006). Miembro de la Deutsche Gesellschaft für Philosophie [Sociedad alemana de filosofía] y de la Sociedad de filosofía jurídica y social. Publicaciones: Fichte, Abecedario filosófico (Buenos Aires,2014), Hegel em Schmitt (Recife 2018). Autor además de numerosos artículos y traducciones en revistas latinoamericanas y europeas.

 

 

 

Fundamentos para la creación del CEFiCLA

          Por un lapso aproximado de ciento cincuenta años, desde la últimas décadas del siglo XVII y hasta las primeras del XIX, el pensamiento filosófico occidental conoce un raro momento de extraordinario esplendor con la aparición de una verdadera pléyade de autores cuya obra forma parte del legado más valioso de nuestra civilización. Esos autores, a partir de Wolff y de Leibniz, y entre los que figuran Kant y Jacobi, Fichte y Schiller, Goethe, Schleiermacher y Herder, Guillermo de Humboldt y Federico Schlegel, Schelling y Hegel, representan, en su conjunto, la llamada “Filosofía Clásica Alemana” y sus obras constituyen – no sólo en términos académicos, sino en una dimensión histórico-universal – un legado que cada generación, para decirlo con la feliz expresión de Goethe, debería empeñarse en conquistar. La creación de un “Centro de Estudios sobre la Filosofía Clásica Alemana” se ha propuesto precisamente esa meta, al concentrar el esfuerzo mancomunado de un grupo de docentes y de alumnos decididos a trabajar en un vasto ámbito de doctrinas filosóficas, cuya significación se extiende, con un vigor no menos asombroso que su originalidad, a todas las áreas del saber: la Filosofía Primera o Metafísica, la Lógica, la Antropología Filosófica, la Filosofía de la Naturaleza, la Filosofía del Derecho, la Estética, la Filosofía de la Historia – que en el ámbito de la Filosofía Clásica Alemana cobra por primera vez una dimensión genuinamente universal al extender su reflexión sobre las civilizaciones no europeas – la Filosofía del Lenguaje y hasta la misma Pedagogía.

          A propósito de esto último basta señalar el papel decisivo que la Filosofía Clásica Alemana desempeña en la concepción de la Universidad de la Época Moderna. Porque como en la Atenas de la Antigüedad Clásica y en la Europa del Medioevo, así también en la Época Moderna es la Filosofía el saber que preside la fundación, la organización y la vida de la Universidad. En efecto, no es sino Leibniz, cuyas ideas pedagógicas nutrirán luego las de Pestalozzi y Herbart, quien a instancias del zar Pedro el Grande funda la Universidad de San Petersburgo y redacta su ratio studiorum. No es sino Kant quien esclarece por primera vez en términos científicos las condiciones de posibilidad del aprendizaje en general. A partir de él y como animados por un mismo impulso, siempre con la mirada puesta en la vida del espíritu y su naturaleza, incompatible con la formación “no filosófica” del especialista, surgen los escritos de Schelling sobre la enseñanza universitaria ("Lecciones sobre el método del estudio académico", 1803), de Guillermo de Humboldt, el fundador de la Universidad de Berlín, de Fichte, su primer rector, de Schleiermacher y más tarde del propio Hegel.

          El cultivo del saber filosófico como una totalidad es precisamente una de las ideas rectoras que presiden el desarrollo de la Filosofía Clásica Alemana y ella reclama un interés cada vez mayor en épocas que, como la nuestra, promueven por doquier una fragmentación alarmante del trabajo científico.

           Por otra parte, el acceso a la comprensión histórico-sistemática de la Filosofía Clásica Alemana y en particular a la del llamado “idealismo alemán” se ve amenazado de manera creciente por la mentalidad característica de la época, conocida bajo el nombre de “Posmodernidad”, en la medida en que la orientación general de la misma lleva a considerar la Filosofía Clásica Alemana como un caso ejemplar de “egocentrismo” (Lévinas), o incluso de “logocentrismo” (Derrida), por parte de un pensamiento gravemente comprometido, además, con una suerte de “endiosamiento de la razón”, sin que ello impida reconocer que “los movimientos contrarios a esa metafísica le pertenecen” y que “desde la muerte de Hegel todo no es más que reacción, no sólo en Alemania, sino en Europa” (Heidegger, “Überwindung der Metaphysik”, VI).

           Esta situación ha provocado, ya desde hace varias décadas, un giro inequívoco en la orientación del interés filosófico, dirigido de manera cada vez más notoria hacia temas y proyectos donde predomina una actitud decididamente antiespeculativa. Y ello no sólo en el campo de la llamada “Analítica del Lenguaje”, tal como se la practica en los países de tradición anglosajona, sino también en la mayoría de los ámbitos donde la Filosofía se vuelve hacia los llamados “problemas” del pensamiento contemporáneo: la teoría de la comunicación y de las relaciones intersubjetivas, la del poder y la cultura, y sobre todo la del “fenómeno humano” comprendido desde la Etnología (Lévi-Strauss) y el Psicoanálisis (Lacan) de cuño estructuralista.

           El Centro de Filosofía Clásica Alemana surge como respuesta a la necesidad de mancomunar esfuerzos dirigidos a cultivar y preservar, desde una comprensión completamente diferente de la índole del pensamiento filosófico y sin que ello signifique renegar de nuestro propio tiempo, el legado de una obra de enorme magnitud y de consecuencias incalculables para nuestra tradición filosófica; obra que pertenece por derecho propio no al pasado, sino al presente total de la Filosofía, según el modo en que el mismo ha sido determinado, especulativamente, en los trabajos de Heriberto Boeder (véase, sobre todo, su Topologie der Metaphysik, Friburgo/Munich 1980).

           Es precisamente a la luz de tales trabajos como cobra verdadero sentido la fundación del Centro de Estudios de Filosofía Clásica Alemana, porque la actividad que el mismo se propone, en lugar de limitarse a prolongar la investigaciónhistoriográfica, obedece al reconocimiento debido, con las precisiones metódicas que el caso reclama, a la obra de Kant, de Fichte y de Hegel, como al núcleo propiamente dicho del pensamiento de la “modernidad clásica”.

           Por último, esta solicitud de creación tiene en cuenta que no hay otro centro similar en nuestro país – ni tampoco en los países de Iberoamérica, a diferencia de lo que ocurre en países del Lejano Oriente, como el Japón, por ejemplo – razón por la cual el Centro de Estudios sobre la Filosofía Clásica Alemana tiene ante sí la posibilidad de realizar una labor académica capaz de enriquecer de manera efectiva el escenario actual de la actividad filosófica de nuestro país y también de la región.

          Cada vez se hace oír con más claridad, en efecto, el anhelo de colegas y estudiantes que reclaman la creación de este nuevo Centro de Estudios, donde la vida universitaria les permita aunar esfuerzos al servicio de una tarea concebida como una forma genuina del amor sapientiae.

 

Objetivos

· Promover la investigación en el ámbito de la “Filosofía Clásica Alemana”, esto es, la que se despliega entre las posiciones de Leibniz y de Hegel, y cuya manifestación más característica es el pensamiento del así llamado “idealismo alemán”.

· Crear las condiciones adecuadas para poder promover, de manera institucional, el intercambio académico con colegas e investigadores procedentes de otras regiones del país y del extranjero, dedicados al estudio de la Filosofía Clásica Alemana.

· Promover, mediante el vínculo con centros similares de la República Federal de Alemania y de otras naciones, la formación de una biblioteca específica, que permita hacer del Centro de Filosofía Clásica Alemana (CEFiCLA), con sede en la Facultad de Filosofía y Letras, un lugar adecuado, dentro del contexto regional, para llevar a cabo trabajos de investigación, seminarios y reuniones científicas vinculados con el área temática del Centro.

· Ofrecer a los egresados de nuestro medio la posibilidad de orientar sus estudios en el campo de la Filosofía Clásica Alemana